Un instante de coincidencia con tendencia a la eternidad

Hace unos meses mientras mi mente se acostumbraba nuevamente a ese “dejar atras”… generó un escrito que me gustaría republicar y compartir con ustedes.  Presento a continuación la republicación de los pensamientos del 24 de Abril del 2010, como homenaje a las personas con quienes comparti el ambiente laboral en los ultimos 2 años.

Termina la primera semana de un nuevo ciclo y no puedo detener mi mirada a solo 5 días…. y le permito viajar más alla de la última frontera. 3 años, 35.5 meses que me llevaron por un camino distinto al que habia seguido hasta ese momento, un camino que al final no estaba destinado para mi. Y aun asi, cada día, cada hora, cada minuto entre el primero de mayo del 2007 y el 15 de abril del 2010 tienen algo valioso que aportar a mi constante crecimiento y evolución.

Experiencias, aprendizaje, procesos de maduración pero lo más importante que estos últimos años dejaron en mi vida fué la oportunidad de conocer a gente muy valiosa, personas que dejarón momentos inolvidables que celosamente guardaré y protegeré de las arenas del tiempo, esas arenas que van erosionando los recuerdos hasta que parecen ser solo un sueño o simplemente un tenue reflejo de lo que fue.

No puedo hacer más que agradecer a todos y cada uno de los compañeros de viaje, que cruzaron los mares de la vida estos últimos años, por cada instante, por cada palabra, por cada sonrisa, por cada enojo. Por años he escuchado la frase, “yo vengo a trabajar no a hacer amigos”, y respeto a quienes piensan así, pero aun respeto más a quienes se permiten estrechar los lazos, sin que eso afecte su desempeño laboral, por el contrario lo mejoran y por mucho.

Tal vez a muchos, no vuelva a verlos, tal vez con muchos el contacto se mantenga unicamente de manera “digital” (o electónica), en otros casos tal vez sepamos que estamos ahi solo por la existencia de un status cambiante en las redes sociales o twitter. Con otros la comunicación tal vez nunca se interrumpa. Pero todos forman parte importante de mi vida, de mis recuerdos, de los momentos que en el futuro voltearé a contemplar y diré: “Tres años al final de la primera decada del siglo XXI valierón la pena por la experiencia de compartirlos con ellos”.

Si quisiera mencionar los nombres de cada uno de ellos, este escrito no terminaría… pero al leerlo, se que sabrán que formaron parte de esta historia y no importa si estabamos en el área legal, de Logistica o en el centro de distribución de Comextra, en las oficinas en San Francisco, en Tierra Blanca, Coatzacoalcos o en Tultitlan, cada instante compartido con cada uno de ustedes fue maravilloso.

Gracias a todos  por permitirme ser parte de su historia, sin importar si fuí un co-protagonista o un extra, lo importante es ese instante de coincidencia con tendencia a la eternidad.

GRACIAS!!!!!

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